Streaming WTA Madrid en directo
🎾 Lina Gjorcheska vs Sara Saito
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Una combinación de renuncias y lesiones han provocado que Kaitlin Quevedo (Florida, 2006) parta como la mejor jugadora del equipo español de Billie Jean King Cup este fin de semana ante Eslovenia. Ha llegado el momento de entrevistarla.
Tiene que ser una locura debutar en la Billie Jean King Cup siendo la jugadora de mejor ranking del equipo. Una situación anómala que tendrá que vivir Kaitlin Quevedo (#127 WTA) esta semana en Eslovenia, con España jugándose el paso a la fase final de la competición. Las renuncias de Bouzas y Badosa, sumadas a las lesión de Bucsa, sitúan ahora mismo a la jugadora canaria como un puntal crucial para que el equipo de Carla Suárez cumpla su objetivo. Antes de que empiece la acción, os traemos una entrevista exclusiva para descubrir a un perfil que promete con liderar nuestro tenis femenino durante los próximos diez años.
Enhorabuena por tu primera convocatoria para la Billie Jean King Cup, se te ve radiante.
Estoy llena de ilusión, de ganas, de emociones positivas. Estoy muy contenta, esto es algo con lo que cualquier jugador ha soñado, representar a tu país y defender al equipo nacional. Estoy deseando verme ahí compitiendo.
¿Lo esperabas?
Tenía la confianza de que iba a ir con el equipo, pero tampoco sabía quiénes iban a estar o en qué posición me tocaría ir a mí. En esta ocasión, no estarán Jessica (Bouzas) y Paula (Badosa), así que me hizo muy feliz cuando Carla me llamó y me lo comunicó. Noto que voy mejorando, estoy trabajando duro, quizá por una cuestión de ranking sí que entraba entre dentro de los planes.
¿Cómo fue ese momento de darte la noticia?
Me quedé en shock, no sabía qué decir, no podía parar de sonreír (risas). Le di las gracias a Carla, estaba súper contenta, pero no me salían las palabras.
Todos dicen que esta competición es única, que no tiene nada que ver con las demás. ¿Te ves preparada para debutar?
Lo he hablado con mi equipo, es una posibilidad. Yo creo que estoy preparada, al final es un partido más, pero con más presión por estar jugando por tu país y todo el equipo, no solo juegas para ti. Existe un punto de responsabilidad, además será mi primera vez, no sé cómo me voy a sentir. En el caso de que me toque jugar algún punto, supongo que estaré nerviosa, pero si soy capaz de enfocarme y darlo todo, sé que no puede salir mal. Si trabajamos tan duro es para afrontar momentos como este, siento que me lo he ganado. Si estoy aquí es por algo.

Naciste y creciste en Estados Unidos, pero tu padre es canario. ¿Siempre tuviste claro que querías jugar por España?
Durante mucho tiempo jugué por Estados Unidos, hasta que cambié hace tres años. Surgió la oportunidad de venir a Barcelona y ahí la RFET mostró mucho interés en mí. Me quisieron apoyar, creyeron en mí, así que eso lo cambió todo. Aparte, no soy 100% americana, también soy española, así que estoy muy contenta de haber tomado esta decisión.
Tú que conoces ambas culturas, ¿hay mucha diferencia entre el americano y el español?
No creo que haya mucha diferencia, déjame pensar […] En Estados Unidos es todo más a lo grande, tienen grandes academias y muchísima gente, no hay nada enfocado en ti porque siempre estás en un grupo. Recuerdo estar allí y entrenar un montón, todo el tiempo, aunque a mí no me ha ido mal. Es una manera de trabajar diferente a la de España, aunque aquí la mentalidad es mucho más aguerrida. Aquí te enseñan a luchar, a buscar soluciones, a confiar y estar ahí en todo momento. Me encanta la manera de competir que tienen aquí. He aprendido a trabajar más la calidad y no tanto la calidad, sobre todo en mi caso que venía de hacer muchísimas horas. Ahora trabajo de una forma mucho más inteligente, antes lo hacía sin pensar.
¿Hasta qué punto conocías España?
Nací en Florida, en Naples, donde viví hasta los 17 años. La única vez que salí de Estados Unidos para entrenar fue cuando vine aquí a Barcelona a entrenar en el TEC. Toda la familia de mi padre vive en Gran Canaria, veníamos muchas veces de vacaciones, así que ya conocía un poco la cultura española y su forma de trabajar. Ahora llevo en Barcelona desde los 17 años.
Fuiste muy valiente dando ese paso.
Tengo muy claro lo que quiero hacer, cómo quiero ser y dónde quiero estar. Cuando hablé con mi familia, en ese momento era la mejor opción que había. Honestamente, lo hice sin pensar, no dudé en ningún momento de dar el paso, aunque claro que hay momentos donde quieres estar en tu casa. Ahora vivo sola, fue un cambio grande, perdí el contacto con mis amigos de Estados Unidos. El noviembre pasado volví por primera vez a mi casa desde que me mudé a España con 17 años, llevaba mucho tiempo sin ver a algunas personas.
¿Qué pensaste al volver a casa?
Me di cuenta que me había perdido muchas cosas, pero tengo muy claro los objetivos que tengo por delante, lo mejor para mí en estos momentos es estar en España.

Habrá alguno que no entienda por qué una tenista abandona Estados Unidos, si allí tenéis de todo.
Me lo dicen, es verdad. Por ejemplo, la academia IMG está en Florida, pero hay muchas más academias, en cualquier Estado puedes encontrar un lugar donde entrenar. La cuestión es que, una vez llegué a un cierto nivel, ya no había tantas chicas con las que entrenar, mientras que aquí hay muchos profesionales que entrenan en España. Cuando llegué al TEC, recuerdo estar con Marina Bassols, Camila Osorio, Kaja Juvan, etc. La oportunidad de estar aquí entrenando con las mejores del mundo no tenía precio. Yo lo tenía claro y mi familia me apoyó en todo momento.
Seguro que el TEC también fue un punto fundamental para venirte aquí a vivir. ¿Qué tiene este lugar que lo hace tan especial?
Es un centro de alto rendimiento, pero va mucho más allá del tenis. Les importa mucho cómo es la persona, la educación, la sensibilidad, ser consciente de lo que está pasando en el mundo. Además del tenis, hacemos muchos talleres donde nos juntamos todos y hablamos de los conflictos actuales, como el cambio climático, feminismo, desigualdades, muchísimos temas de los que debemos preocuparnos. Queremos crecer como tenistas, pero también queremos tener buenos valores como personas. Esto es fundamental dentro del TEC, quizá la parte más importante.
¿Cuál es el objetivo final?
El objetivo es construir a jugadores y personas que, una vez lleguen arriba, puedan alzar la voz sobre todas estas inquietudes, concienciando a los demás para vivir en un mundo más justo y mejor. Es vital ser consciente de todo lo que está pasando en el mundo, debemos tener ese conocimiento y estar unidos. Los deportistas tienen mucho poder para comunicar, llegan a muchísima gente, así que mi deseo es utilizar el tenis para hablar de todas estas cuestiones. En su momento ya lo hizo Billie Jean King, un gran ejemplo para todos.
¿Qué realidades te impulsan a ese activismo?
Defender la justicia social en el mundo, que haya igualdad, bienestar, derechos humanos para todos, esto es innegociable. Que todos tengan salud, educación y un trabajo digno. Hay que luchar por esto para evitar las guerras, para ayudar a todas las personas que están sufriendo. Yo estoy en una posición privilegiada, así que siento que nuestra responsabilidad es hablar de estas cosas y concienciar a los demás.
No sé hasta qué punto estás involucrada con estos temas, muchos deportistas prefieren vivir ajenos a estos temas para que luego no les afecten dentro de la pista.
Hay jugadores que piensan así, por eso nunca hablan de estos temas, no quieren dar su opinión. Para mí es una responsabilidad, fuera del tenis trabajamos mucho para competir bien, pero no hay que ser egoísta, no estamos solos en el mundo. Debemos tener empatía por todo lo que está sucediendo. Yo antes de venir al TEC no era así pero, si te informas y te interesas, ahí vas encontrando cosas que son muy importantes, problemas donde puedes poner tu granito de arena. ¿Si me distrae luego para jugar? No lo creo, diría que me motiva más. Yo tengo sueños desde que era una niña, pero ahora voy evolucionando y tengo otros objetivos. Uno de ellos es usar el tenis como una plataforma para enseñar mis ideas e intentar que el mundo cambie a mejor.

Por cierto, ahora mismo ya eres la cuarta mejor raqueta del país. ¿Cómo suena eso en tu cabeza?
(Risas) No lo pienso cada día… pero cuando me lo has dicho ahora, suena a locura. Hoy estoy aquí, pero hace tres años estaba soñando con ser de las mejores de España. Ahora por fin estoy en ese punto, así que intento vivirlo al máximo.
¿Ha sido muy duro el camino hasta llegar aquí?
En la vida de un tenista pasan muchas cosas, hay muchos cambios, llegan lesiones, problemas familiares, conflictos con tu equipo, hay tantos cambios que solo puedes adaptarte. La ilusión que hay detrás es lo que nos mueve, estamos todos un poco locos (risas). Yo intento disfrutar, no pienso en si fue muy difícil o no, aunque siempre hay momentos complicados, por supuesto. En esos días donde igual no te apetece entrenar o no te quieres levantar, ahí es cuando de verdad cuenta. El proceso es largo, he trabajado un montón, lo que quiero es dar lo mejor de mí cada día para no arrepentirme de nada en el futuro.
Con 20 años eres la #127 del mundo. ¿Estás contenta o el buen tenista ha de estar siempre insatisfecho?
Hasta que llegue al Nº1, siempre tendré eso en mi cabeza. Y si algún día estoy ahí, sé que no querré bajar. No hay que conformarse nunca. Claro que estoy contenta y orgullosa por ver dónde he llegado, pero queda mucho camino por delante, me quedan muchas cosas por vivir, tengo mucho más por dar. ¡El cielo es el límite! Me agarro a esta idea para motivarme cada día y dar mi mejor versión, aunque a veces no me sale porque soy muy exigente.
Vamos a termina con la ronda rápida. ¿Cuál es tu mejor golpe?
La derecha.
Una superficie.
Tierra batida.
Torneo soñado.
Roland Garros.

Define tu juego en tres palabras.
Completa, intensa y valiente.
Tu mejor recuerdo en el mundo del tenis.
De pequeña fue increíble ir al Miami Open y ver a Carla Suárez en directo. Nos firmó unas pelotas y nos hicimos una foto con ella. Recuerdo que íbamos con la bandera de España… ¿o era la de Canarias? Se lo tengo que preguntar a ver si se acuerda (risas). Me quedo también con los Grand Slams Juniors, es impresionante la primera vez que convives con los mejores jugadores.
¿Tienes alguna referente?
Iga Swiatek, mi jugadora favorita.
¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Estar tranquila, pasar tiempo con mi familia y pasear con ellos. No soy mucho de salir de fiesta ni nada de esto, prefiero quedarme en casa con una manta.
¿Tienes apodo?
Tengo muchos, porque mi nombre es un poco difícil aquí en España. Me llaman ‘K’, ‘Kate’, ‘Quevedo’ y ‘KQ’. Este último es el que más me gusta, ‘KQ’, que me llame así todo el mundo (risas).
Una amiga dentro del circuito.
Últimamente coincido bastante en los torneos con Leyre Romero, hablamos mucho.
Tu rival más dura.
Este año en Rumanía jugué contra Xin Yu Wang, que estaba casi top30. Me pasó por encima, literalmente, no podía ni jugar.
¿Ser Nº1 o ganar un Grand Slam?
Grand Slam.
¿Grand Slam o medalla olímpica?
Medalla olímpica.
¿Medalla olímpica o ganar la Billie Jean King Cup?
¡Uff! […] ¡Ganar la BJKC esta temporada! (risas).

Un miembro del Big3.
Rafa Nadal, siempre.
Lo mejor y lo peor de ser tenista.
Lo mejor es que tienes la oportunidad de viajar por todo el mundo, conocer diferentes países y diferentes culturas, esto es un regalo. Lo peor es que pasas mucho tiempo fuera de casa, precisamente por estar viajando todo el tiempo.
Tu mayor sacrificio hasta llegar aquí.
Sobre todo citas familiares, como las vacaciones o el Año Nuevo. Nunca me había perdido el Año Nuevo y esta temporada fue la primera vez. Es lo que tiene el tenis, no te permite estar ahí.
Un objetivo.
Mi objetivo es acabar en el top100 esta temporada.
Un sueño.
Mi sueño es ganar Roland Garros y llegar al Nº1 del mundo… y una vez ahí, poder alzar la voz sobre mis inquietudes.
Del 0 al 10, ¿cuánto de feliz eres en este momento?
¡Diez!
Qué maravilla.
No hay que estar de ninguna otra manera. Hay días y días, por supuesto, pero hay que estar feliz.