Noti-Deporte: Taylor Fritz sueña con impresionar a su hijo en Wimbledon

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Quizá más de uno lo haya olvidado, pero Taylor Fritz estuvo a tan solo unos puntos de hacer las maletas en la primera ronda de Wimbledon 2025. La cuestión es que Mpetshi Perricard le regaló una vida extra y el estadounidense la ha aprovechado para meterse en semifinales, rompiendo su techo en el torneo. Ahora el terreno se vuelve más pantanoso que nunca, con un duelo ante Carlos Alcaraz el próximo viernes por un billete a la gran final, pero tiempo habrá de pensar en ello. De momento, el Nº5 del mundo valoró en la mesa de Tennis Channel su estado de forma actual, además de dejar un guiño hacia la persona más importante de su vida: su hijo.

“De lo que más orgulloso estoy hasta el momento es de mi servicio, creo que es el golpe que realmente me ha ayudado a superar ciertos momentos, sobre todo en algunos tiebreaks muy apretados”, analiza el norteamericano respecto a su juego y esa fortaleza que le ha empujado hasta aquí. “Sacar bien acorta los puntos, o al menos evita que se alarguen, muchas veces no tienes ni que jugarlos. A partir de ahí es donde empieza a funcionar todo lo demás. En cuanto a los tiebreaks, creo que he mejorado mucho, la gente se pone muy nerviosa en estas situaciones, suele cometer errores tontos. Con el tiempo me he dado cuenta de lo importante que es no regalar ningún punto cuando se llega a esa situación”, señala tras haber ganado el último que disputó, ante Khachanov.

Pero el viernes no estará Khachanov al otro lado de la red. Ni Khachanov, ni Perricard, ni Thompson, ni Davidovich, ni Diallo. Con todo el respeto para estos nombres, el viernes tendrá una cita con el campeón. Hablamos de Carlos Alcaraz, un hombre que está volando en Londres rumbo a su tercer título consecutivo. Un hombre contra el que se ha enfrentado dos veces, perdiendo ambas y sin ganar nunca un set. Los números indican que el examen es de altura, pero son estos retos para lo que uno entrena cada día. Así lo explicó Taylor, empeñado en seguir mejorando hasta alcanzar el nivel que le permita comer en la mesa del español.

“Sobre todo, me motiva acercarme a su nivel. Soy un competidor, cuando me enfrento a estos chicos y me ganan, lo que provocan es que quiera convertirme en un mejor jugador, alcanzar el mismo nivel que tienen ellos para competir mejor.  Estos jugadores tan grandes te empujan cada día a querer mejorar, aunque tampoco sabría especificar de qué modo podría lograrlo, es que son muy buenos (risas). Lo único que se me ocurre para mejorar es enfrentándome a ellos muchas veces e ir mejorando en algunos detalles concretos, en esas áreas que solo profundizas cuando te mides a los top. Ese es el camino, toca seguir trabajando cada día para ello”, resume el de Rancho Santa Fe.

JORDAN, SU SEGUIDOR MÁS FIEL

Otra cosa de Fritz que quizá no supieras es que tiene un hijo de 8 años llamado Jordan. Nacido en enero 2017, cuando el jugador apenas tenía 19 años y de un matrimonio que luego no llegó a buen puerto, estamos ante la persona sobre la que gira todo el universo del tenista estadounidense. Alguien por el que esforzarse cada día, buscando esa proeza que le haga estar orgulloso de su padre, aunque no es fácil. Si el otro día Novak Djokovic afirmaba que el pequeño Stefan pedía el autógrafo de todo el mundo menos el suyo, aquí parece que Taylor puede llegar a tener un problema similar.

“Ahora mismo me encantaría llamarle para decirle que he ganado mi último partido y que estoy en semifinales de Wimbledon, todavía no he tenido tiempo desde que terminé. No sé si esto sería suficiente para impresionarlo, espero que sí (risas). Cada vez que le digo que he ganado un título o que he jugado muy bien es como que… no reacciona demasiado, digamos (risas). Ojalá algún día pueda hacer algo para impresionarle de verdad”, promete el diestro antes de uno de los encuentros más importantes de su carrera.



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