Noti-Deporte: Thiem achaca a la exigencia del Big 3, su lesión de muñeca

Contundentes y desgarradoras declaraciones las que ha ofrecido Dominic Thiem en los prolegómenos del US Open 2024. El austriaco afronta el último Grand Slam de su carrera con la ilusión de vivir una nueva experiencia inolvidable y despedirse del gran público, en un evento que le reportó grandes alegrías. Explica su lesión de muñeca y se muestra orgulloso y afortunado por haber compartido carrera con el Big 3.

La nostalgia se abre paso en el corazón de todos los aficionados al tenis antes de este US Open 2024, sabiendo que será el último Grand Slam en el que disfrutaremos de Dominic Thiem, un jugador que ha dejado una huella imborrable en la memoria de todos. Que un jugador de este calibre tenga que retirarse con tan solo 30 años es descorazonador, pero una sensación extraña se abre paso al leer las declaraciones que ha concedido al medio austriaco Die Presse y a TheAthletic.

– Qué es lo que provocó su grave lesión de muñeca

El principio del fin comenzó para Thiem poco después de lograr el gran sueño de su vida, ganando el US Open 2020. Un vacío en su mente se abrió paso y empezó a acusar problemas físicos. No sería hasta el torneo de Mallorca 2021 cuando se produjo el desenlace fatal a una deriva inquietante de juego, resultados y molestias físicas. Fue en un partido ante Mannarino, en el que su muñeca derecha se quebró.

«Pasé todos los años de mi carrera compitiendo ante los mejores de la historia y la presión que me metí para llegar a ese nivel y mantenerlo, contribuyó a la lesión, no tengo duda. Entrené con una intensidad altísima durante muchos años y los médicos me han reconocido que la rotura de mi muñeca por todos los entrenamientos que hice, todos los golpes que ejecuté y los duros entrenamientos que tuve durante muchos años. Siempre me esforcé al máximo por estar entre los mejores del mundo», afirma el austriaco.

– Thiem se siente un privilegiado por todo lo que ha conseguido

Lejos de lamentarse por tener que retirarse tan joven, Domi es capaz de ver el vaso medio lleno. «Me considero muy afortunado por haber compartido mi carrera con el Big 3 y el resto de grandes tenistas ante los que competí. Llegué al top-100 más tarde que muchos de mis coetáneos y, honestamente, jamás pensé que sería posible ganar un título de Grand Slam y ser número 3 del mundo», comenta. 

– Repaso de sus finales perdidas de Grand Slam

Antes de proclamarse campeón en el US Open 2020, el austriaco había caído derrotado en tres finales, que rememora con clarividencia y emoción. «En la primera (Roland Garros 2018) me sentí un poco abrumado por la situación. Me di por satisfecho, estaba demasiado feliz por estar ahí y eso me pasó factura. Al año siguiente mi actitud cambió, salí convencido de que podía ganar. Tuve una gran actitud y jugué bien, pero  Rafa estaba a otro nivel», aclara.

– Cómo recuerda su título de Grand Slam en el US Open 2020

«Los grandes recuerdos llegan a mi mente cada vez que piso Nueva York. Fue una época difícil por el coronavirus, tener que competir sin espectadores no fue sencillo de gestionar. Recordaré con mucho cariño la final ante Zverev. Salí muy nervioso a la pista, sabía que las cosas no irían bien. La presión era muy alta, pensaba demasiado en mis derrotas en las otras finales y sentía que no podía dejar escapar esa oportunidad ya que no me estaba enfrentando a ningún miembro del Big 3», asevera.

«Mi sensación cada vez disputaba una final de Grand Slam es que podía ser la última porque el camino para generarte esa oportunidad era durísimo. Tienen que encajar muchas pequeñas cosas, mantenerte sano y estar a un nivel altísimo. Esa final era un ahora o nunca para mí. Por suerte, al verme dos sets abajo, pude soltarme y él sintió los nervios de verse cerca de la gloria», señala.

– Cuándo mostró su mejor tenis

«Tengo la sensación de que mi nivel más alto de juego se produjo en el Open de Australia 2020. Me movía increíblemente bien por la pista, era agresivo, hacía daño tanto al resto como al saque. Perder la final ante Djokovic fue muy doloroso, porque tuve oportunidades como nunca las había tenido en una final de Grand Slam», sentencia.

– Vacío a nivel mental difícil de gestionar tras el título en el US Open 2020

«Inmediatamente después de ganar el US Open, me di cuenta de que me iba a ser muy complicado seguir adelante al mismo nivel ya que no me iba a presionar de la misma manera. Yo necesitaba el estrés, la autoexigencia máxima, para desplegar mi mejor tenis. Perdí completo esa sensación de urgencia por ganar y mejorar cada día, sentía un vacío absoluto cada vez que entraba a una pista», reconoce.

– Imposible jugar lastrado por la muñeca

«En los meses previos a romperme la muñeca estaba recuperando la ambición y empezaba a entrenar de nuevo al 100%. Fue una desgracia tener esa lesión, porque a partir de ese momento nada ha sido igual. Me decía a mí mismo que quizá hubiera un partido o un torneo que cambiara la dinámica, pero nunca me sentí satisfecho con la manera en que podía jugar. Los buenos resultados llegaban solo por mi espíritu de lucha. Mi muñeca no me permita jugar con la potencia de antes, así que tomar la decisión de la retirada ha sido un alivio», argumenta el austriaco.

– Decisión de la retirada definitiva

«No puedo señalar un momento particular en el que decidiera que había llegado la hora, pero hacia finales del pasado año estaba trabajando muy duro, dando lo mejor de mí e invirtiendo muchas horas en intentar mejorar. Sin embargo, no alcanzaba el nivel que necesitaba. Me veía jugando muy mal en comparación con tres, cuatro y cinco años antes», explicó.

– Cómo afronta su despedida del tenis

«Estoy muy agradecido por haber recibido una invitación. Será genial poder competir en la Arthur Ashe, espero poder ofrecer un buen nivel. Sigo muy en forma, el único problema es mi muñeca, que sigue doliéndome. Me gustaría aprovechar la oportunidad de competir en un gran escenario por última vez, quiero disfrutar de cada momento», advierte.

– ¿Qué planes de futuro tiene en mente?

«Me gustaría disfrutar del tenis sin ninguna preocupación, simplemente divertirme con este deporte, que es tan bonito. Quizá en un tiempo me anime a ser comentarista o entrenador. A corto plazo, me gustaría crear una familia con mi pareja (la artista de circo Lili Paul Roncalli) y mi sueño es crear un club de fútbol totalmente sostenible», desvela un Dominic Thiem que vivirá un último baile en el US Open 2024, donde se enfrenta a Ben Shelton en una Arthur Ashe que le rendirá el tributo que merece.



Ver fuente