Streaming Challenger Champaign en directo
🎾 Quinn Vandecasteele vs Alex Kobelt
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Las Nitto ATP Finals 2025 dieron la bienvenida a Carlos Alcaraz con un desafío de altura: superar a uno de los tenistas más competitivos del circuito. El español logró tumbar a Alex De Miñaur en dos mangas, pero antes tuvo que sufrir.
Y es increíble cómo se fue complicando un primer set que parecía hecho. Decía el marcador que Carlos Alcaraz contaba con tres oportunidades para colocarse 5-1 arriba ante Alex De Miñaur, dando un golpe sobre la mesa de entrada y asentarse en su papel de favorito sin dar opción al rival. Sin embargo, ahí apareció el australiano para recordarle que jamás tira la toalla, sea cual sea el examen. Con lo difícil que es clasificarse a unas ATP Finals, imaginen no dejarte el pellejo en cada carrera. Peleando por cada bola terminó acercándose al Nº2 del mundo hasta forzar el tiebreak y poner las tablas. En ese momento, la pregunta ya era otra: ¿pero no era Carlitos el claro favorito?
Viendo el cara a cara, el 4-0 a favor de Alcaraz marcaba una tendencia muy clara. Mirando los resultados de esta temporada, es evidente cuál de los dos llegaba con más confianza. Teniendo en cuenta el estatus de cada jugador a la hora de afrontar grandes eventos, directamente no existe ni debate. La cuestión es que del posible 5-1 se pasó a un desempate donde, esta vez sí, el murciano se impuso para dar el primer paso en la dirección correcta. Por supuesto que las sensaciones habrían sido mejores ganando 6-1, arrasando a tu oponente, pero tampoco está mal caer al barro y salir airoso. Ya saben, de todo se saca un aprendizaje.
Alcaraz sube el nivel en el segundo set
El aprendizaje se puso en marcha en la segunda manga, donde Carlitos mantuvo esa misma inercia, solo que con una pequeña diferencia. Una vez metió la sexta marcha para distanciarse en el marcador, ya no volvía a mirar atrás. Ya no volvió a preocuparse de dónde estaba Alex, ya que esta vez no le permitió ni media oportunidad de acercarse. Por si acaso, como suele suceder ante rivales que se enganchan al encuentro con lo mínimo, no quiso Carlitos descuidarse…

Así terminó un encuentro que tendría que haberse resuelto mucho antes, pero finalmente fue con un marcador de 7-6 y 6-2. Muy digno para el australiano, alguien que siempre estaría en mi equipo, pero insuficiente para frenarle los pies al hombre que más nivel es capaz de alcanzar cuando abre el tarro de las esencias. En cuanto a Alcaraz, le vendrá bien ese pequeño susto del inicio, esa sensación de verse vulnerable cuando parecía todo controlado. Lo que cuenta no es evitar los problemas, sino saber resolverlos. Con el primer triunfo en la maleta y además sin perder sets, puede irse Carlitos satisfecho de su trabajo e la pista. Que pase el siguiente.